Diseño 3D con inteligencia artificial vs. CAD a mano (test)

En este vídeo hago una prueba directa: le pido a Claude que diseñe dos piezas mecánicas en 3D y me genere los archivos STL listos para imprimir, primero enseñándole un plano acotado y después explicándoselo todo por voz. Luego cronometro cuánto tardo yo en hacer exactamente las mismas piezas a mano, en Fusion 360. El resultado del diseño 3D con inteligencia artificial frente al diseño tradicional te va a sorprender, para bien y para mal.

¿Puede la IA diseñar piezas 3D leyendo un plano o solo por voz?

El reto que planteo es sencillo sobre el papel: dos piezas mecánicas, una cuadrada de 55 x 55 mm y 20 mm de espesor con cuatro agujeros de 5,5 mm de diámetro colocados simétricamente a 37,5 mm entre centros, y otra rectangular de 50 x 70 mm con el mismo espesor, con los agujeros a 35 mm en el lado corto y 52 mm en el lado largo. Nada del otro mundo para cualquiera que haya tocado un CAD alguna vez.

Primero le paso a Claude un plano técnico acotado y le pido que me genere directamente los dos modelos en STL, avisándole de que confirme todas las cotas antes de lanzar el modelado para asegurarme de que lo ha entendido bien. Es un buen síntoma: antes de generar nada, me pregunta por valores que no le había especificado con claridad, como si un «70» del plano correspondía al lateral derecho o si la vista inferior debía coincidir con la de arriba. Hasta ahí, bien.

El problema aparece al ejecutar. Con la pieza rectangular, Claude no se da cuenta de que las cotas del plano están referidas a los centros de los agujeros, no a los bordes, y coloca los agujeros mal. No es un fallo de comprensión del lenguaje, es un fallo de lectura técnica del dibujo: interpreta el ancho de una zona como si fuera el ancho total de la pieza. Solo esta primera pieza, entre idas y venidas para detectar y corregir el error, me cuesta unos 8 minutos.

Así que cambio de estrategia. Abro un proyecto nuevo en Claude, sin memoria previa de la conversación anterior, y esta vez le dicto todo por voz usando Whisper instalado en el móvil: forma, dimensiones exteriores, espesor, número de agujeros, diámetro y distancias entre ellos, todo en un único mensaje largo. El resultado es sensiblemente mejor: coloca bien los agujeros en ambas piezas a la primera, respetando la simetría en las cuatro esquinas de cada modelo. Curiosamente, describir la geometría en lenguaje natural le resulta más fácil que interpretar un plano acotado con vistas superior, inferior y de perfil, aunque en teoría el plano contiene la misma información y de forma más precisa.

Eso sí, se me olvida pedirle un radio en las aristas exteriores, así que las piezas salen totalmente cuadradas y toscas, con pinta de tocho. Se lo pido después con una instrucción de corrección: un radio exterior de 8 mm a lo largo del canto de 20 mm, en las aristas verticales, perpendiculares a la cámara. Lo entiende a la primera y lo aplica bien en las dos piezas. Entre el intento fallido con el plano, el reinicio por voz y los ajustes de última hora, ya llevo unos 30 minutos de reloj para dos piezas que, en el taller, cualquiera con un mínimo de manejo de CAD resolvería en minutos. Es fantástico y de verdad impresiona a cualquiera que lo vea por primera vez, pero el tiempo invertido ahí está, y es el que voy a comparar con el diseño a mano.

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El vaciado interior: la instrucción que casi lía a la IA

Con las dos piezas ya bien dimensionadas, subo la dificultad: le pido a Claude que haga un vaciado interior para ahorrar material de impresión, con un offset de 10 mm respecto a toda la cara externa y teniendo cuidado de dejar también 10 mm de material alrededor de cada agujero. Aquí es donde el lenguaje ambiguo empieza a pasar factura. Claude, con buen criterio, se detiene y pregunta cómo aplicar ese offset respecto a las caras superior e inferior: ¿también quiero vaciarlas con 10 mm, o el hueco debe atravesar la pieza de lado a lado?

Le aclaro que esas caras deben desaparecer por completo, que el resultado tiene que ser un agujero pasante entre la cara superior e inferior, no un vaciado cerrado. Con esa precisión, la ejecución sale correcta en ambas piezas.

⚠️ Ojo con la ambigüedad al pedir geometría a una IA. Palabras como «vaciado» u «offset» pueden interpretarse de más de una forma razonable, y aquí es exactamente donde el modelo dudó y con razón. Para piezas puramente estéticas no pasa nada, pero si vas a fabricar algo que tiene que encajar, aguantar carga o cumplir una tolerancia, revisa siempre las cotas finales del STL en un visor antes de mandarlo a imprimir o mecanizar. No des por bueno un modelo generado por IA sin comprobarlo tú mismo.

Esto tiene una lectura práctica para cualquier maker: si vas a fabricar piezas que tienen que encajar con otras (tapas, soportes, separadores para un pack de baterías, bridas para la CNC…), no te fíes de la primera versión que te entregue la IA solo porque el STL «se ve bien» en el visor. Ábrelo, mide las cotas reales y compáralas con lo que pediste, exactamente igual que harías si un compañero de taller te pasara una pieza para revisar.

Cronómetro en mano: ¿cuánto tardo yo haciendo lo mismo en Fusion 360?

Toca la parte que de verdad importa para comparar: hacer las mismas dos piezas a mano, sin florituras, sin parametrizar nada porque tampoco se lo había pedido a la IA, para que la comparación sea justa.

Empiezo por la cuadrada de 55 x 55 mm con los agujeros a 37,5 mm entre centros. La dibujo sin usar un patrón concéntrico porque sé que la rectangular no va a coincidir con esas mismas referencias, así que prefiero poder editar cada pieza por separado más adelante. Extruyo, guardo, y el cronómetro de la cámara marca 1 minuto y 57 segundos.

Para el vaciado interior, en lugar de partir de cero reutilizo el archivo de la pieza cuadrada: saco el origen, aplico una simetría a un par de líneas, otra simetría más, y finalmente un offset de 10 mm hacia dentro sobre todo el contorno, dejando pasante el hueco entre caras superior e inferior. Edito después la geometría exterior para convertirla en la rectangular (70 x 50 mm, agujeros a 52 y 35 mm), comprobando que el vaciado se mantiene coherente. Cerrando y abriendo archivos, haciendo primero una pieza y luego la otra, el tiempo total con la aplicación abierta es de 4 minutos y 31 segundos.

Lo que usé en esta comparativa:

  • Claude, con capacidad de generar archivos STL
  • App de transcripción por voz (Whisper) instalada en el móvil
  • Autodesk Fusion 360 para el diseño manual
  • Plano técnico acotado de las dos piezas de referencia
  • Impresora 3D para materializar el resultado final

Entonces, ¿sustituye la IA al diseño 3D a mano?

Con los números encima de la mesa la conclusión es clara: unos 30 minutos con Claude —entre el intento fallido con el plano, el reinicio por voz y las correcciones— frente a poco más de 6 minutos a mano entre las dos piezas (1:57 la cuadrada y 4:31 la rectangular con vaciado incluido, cerrando y abriendo la aplicación entre medias). Para mí, que ya sé moverme en un CAD, el diseño 3D con inteligencia artificial hoy por hoy no es más rápido ni más fiable en piezas mecánicas con cotas exactas. Cualquier imprecisión en la instrucción —un «concéntrico» que no digo, un radio que se me olvida, un «offset» sin especificar qué caras afecta— obliga a rondas extra de corrección, y esas rondas son las que se comen el tiempo.

Y esto es con dos piezas mega sencillas. Prefiero no imaginarme el resultado si le pido algo con geometría compleja, superficies no planas o relaciones entre piezas que dependan unas de otras: cuantas más variables entran en juego, más fácil es que la IA se líe interpretando alguna de ellas, igual que se lió con el centrado de los agujeros al leer el plano.

Dicho esto, el resultado final de ambas piezas es correcto, y ahí está lo verdaderamente interesante: para alguien que no sabe tocar absolutamente nada de un software de diseño 3D, ni siquiera lo tiene instalado, poder describir una pieza con palabras y recibir un STL listo para imprimir es una barrera de entrada que desaparece por completo. Esa persona va a flipar con esto, y con razón: hasta hace poco, ese salto de «tengo una idea en la cabeza» a «tengo un archivo imprimible» pasaba obligatoriamente por meses aprendiendo un software de diseño paramétrico.

Ya se están empezando a ver skills (habilidades) para Claude que se conectan directamente con Fusion 360, de forma que la IA podría ir comparando en tiempo real lo que modela contra el plano de referencia, en lugar de generar un STL a ciegas y esperar a que yo lo revise. Lo veremos en un próximo vídeo del canal. Mi duda sigue siendo la misma que en esta prueba: si las instrucciones no son perfectas, ¿cómo de bien lo va a resolver? Ahí es donde de verdad se va a ver si esto pasa de ser un truco vistoso a una herramienta de taller.

Mi recomendación honesta, después de esta prueba: si vas a diseñar piezas de forma habitual, invertir esas mismas 30 minutos en aprender lo básico de un CAD gratuito (Fusion 360 tiene licencia personal sin coste) te va a compensar mucho antes de lo que crees, porque cada pieza siguiente te costará minutos, no medias horas. Si en cambio necesitas una pieza puntual, sencilla, y no piensas volver a tocar un CAD en tu vida, el diseño 3D con inteligencia artificial es hoy una alternativa perfectamente válida, siempre que revises el resultado antes de imprimir.

Extra: calculador gratuito para dimensionar tu pack de baterías 18650

Aprovecho para contaros que en la web tenéis disponible un calculador de packs de baterías de litio 18650 totalmente gratuito. Es una herramienta educativa que uso normalmente con mis clientes en proyectos de packs a medida, y que he adaptado para Maquineros para que cualquiera pueda jugar con ella: vas cambiando la configuración (celdas en serie, en paralelo) y ves en tiempo real cómo se comporta el pack resultante en voltaje y capacidad. Es una forma muy visual de entender cómo se dimensiona una batería antes de ponerte a soldar nada, y lo tenéis enlazado en la descripción del vídeo.

Además, sigo avanzando con el blog y con la web en general: si os interesa más el mundo CNC que el de las baterías, tenéis ya publicado el artículo de cómo hacer un spoilboard (extreme deck) para la CNC, que es el que acompaña al último vídeo del canal sobre ese tema.

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En Maquineros te ayudo con diseño 3D, mecanizado CNC y proyectos de baterías de litio a medida. Cuéntame tu proyecto aquí.

Nota del autor: Esta prueba la hago con piezas deliberadamente sencillas y con un plano real, cronómetro en mano, sin editar ni maquillar los tiempos. Si tienes curiosidad por ver cómo se comporta la IA con piezas más complejas, o con las skills de modelado 3D conectadas a Fusion 360, dímelo en los comentarios del vídeo y lo pruebo en un próximo capítulo.